martes, 7 de abril de 2009

¿Somos democráticos o qué somos?

Llamado por el gobierno central, Manuel Cháves deja la presidencia de la Junta de Andalucía. Las “enhorabuena” por ciertos sectores “democráticos”, ya salieron a hacerse escuchar. Muchos se alegran de que se acabe “ la dictadura de Cháves”, “se termina el gobernar a Andalucía como el dueño del cortijo”, “ por fin se cumple el deseo de la mayoría de los Andaluces”, y más comentarios como estos.
Y yo me pregunto: ¿En las democracias no son las mayorías las que deciden quiénes nos gobiernan?.
¡Ah, no!. Pensándolo bien, mi pregunta esta mal formulada.
En las democracias gobiernan quienes la mayoría “ de votantes” han elegido.
Ya sé, saldrán a decir que esto tampoco es así porque en los sistemas democráticos como el nuestro, los partidos terminan formando alianzas para que después gobierne quien no obtuvo la mayoría, etc., etc., etc.
Yo les digo que en el sistema democrático, tal y cómo esta estructurado, quienes votamos, que no somos lamentablemente la gran mayoría, votamos partidos, y esos partidos son en los que depositamos nuestra confianza para que hagan y deshagan.
Qué no nos gusta, pues habrá que ver cómo se cambia el sistema, pero por el momento es así, nos guste o no.
Quienes gobiernan en España han sido elegidos por medio de los votos, y si queremos cambiar a quienes gobiernan, tendremos que esperar las elecciones y elegir mejor. Enterarnos más de qué han hecho, y qué quieren hacer. Vamos, repasar un poco lo que últimamente se ha perdido que es, el CV del político y del partido, y estudiar si existe una plataforma o un plan de gobierno.
Lo que se llama un voto responsable.
Haciendo uso de este voto con conciencia, puede ser que algún día las cosas cambien. Ser un poco más inteligentes y no dejarnos llevar por las banderas como si se tratara de la final de un Madrid – Barça.
Pero mientras tanto, no salgamos a decir lo que se nos ocurra sobre un político sin tener argumentos sostenibles, porque si creyéramos que Cháves en este caso, o cualquier otro político, esta ejerciendo una dictadura, lo que habría que hacer en vez de gritarlo a los cuatro vientos a través de los medios, es denunciarlos ante la justicia como acusación particular.

lunes, 6 de abril de 2009

Bipolares Profundos

Hoy después de darle tantas vueltas a la idea de abrir un blog, me he decidido. Sobre todo porque siento la necesidad imperiosa de manifestarme. Creo que estamos viviendo en un mundo que no sé muy bien hacia dónde va.
A veces pesimista u optimista informado, como dice Antonio Gala, y en la mayoría de las veces desorientado.
Estoy convencido que la educación que recibí, no sirve para este mundo en el que vivimos; y eso es muy complicado, porque uno esta continuamente estudiándose frente a las diferentes situaciones que nos caen en la vida.
De lo que sí estoy seguro, es que estamos sumergidos en la hipocresia de la doble moral.
TODOS, y cuando digo TODOS que se entienda TODOS, estamos enfermos de "moralina", la peor enfermedad de este siglo. TODOS atacamos la fiebre y no la enfermedad. En absolutamente todos los temas.
Para muestra de lo que digo un botón. Escuche hace poco a una señora "Católica", según se autodefinia, contraria a la pena de muerte pero a favor de "que ese degenerado se pudra en una carcel en cadena perpetua, porque si lo matan no sufre".
Este tipo de comentarios "tan católicos", por ejemplo, son los que me llevaron a abrir este blog. Porque continuamente nos estamos balanceando entre dos puntos: Buenos y Malos.
Los políticos son todos unos corruptos, pero si necesito sacar un turno para el médico, voy a llamar a mi amiga Juani que me puede colar antes de tiempo. Y nos quedamos tan tranquilos sin pensar que cada uno en su escala también es corrupto.
Esto obviamente no justifica la corrupción que vivimos a diario, pero da una señal de alerta. Todos pedimos justicia ante cualquier atrocidad que vemos en las noticias o leemos en el periódico, y sin emabrgo lo que en realidad estamos pidiendo es "Venganza".
Somos bipolares profundos. Y nos encanta echar la mierda para los costados, sin darnos cuenta que igualmente la mierda de alguien nos va a salpicar.
TODOS somos "Ángeles" y los demás "Pecadores", cuando en realidad TODOS somos Ángeles y Pecadores.